Me encantan esos instantes en los que parece que la vida se detiene... una imagen dice tanto, sugiere tanto y mueve tanto... El caso es que, sentada en un banco de un parque de Santander, a lo lejos estas dos mujeres desconocidas me sorprendieron por la alegría que emanaban, por la vitalidad serena que irradiaban y me envolvieron y me atraparon en su complicidad. Pensé, así quiero ser yo cuando tenga su edad. Como dice un refrán en euskera aprendido a mi madre: ZAHARRAGO ETA EROAGO (Cuanto más vieja, más loca) Y es verdad, a medida que el camino de vida es más largo, mi comprensión aumenta ...y ansío más la cuerda locura de vivir libre de lastres, con desmelene y celebrando el momento, como ellas lo estaban haciendo. Y no pude evitar quedarme con este instante fotografiado. Un gran momento.
1 comentarios:
¡Pues ya estás viviendo momentos de cuerda locura o de loca cordura, qué más da!
¿O no te das cuenta, pitxitxi?
¡Viva la vida loca! ¡Muaksss!
Publicar un comentario en la entrada